Repercusiones positivas del trabajo de los Dres. Antonio Hyman, Mariano Federici y Juan Félix Marteau en Paraguay, en el marco de las asistencias técnicas del FMI y del BID para realizar la Estrategia Nacional y la Evaluación de Riesgos de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo

Cómo fue el plan de Paraguay para lograr créditos a baja tasa

El país latinoamericano ejecutó en 2013 un extenso programa que incluyó puntos centrales para seducir a inversores extranjeros. La deuda a 30 años y su tasa, envidia de Venezuela y Argentina.

Fue un trabajo de años. Y no fue fortuito, ni mágico. Paraguay dedicó mucho tiempo a intentar insertar en el contexto financiero internacional contradiciendo la tendencia que vivía la región con la influencia del chavismo. Primero con la decisión del ex presidente Federico Franco y ahora con la política económica de Horacio Cartes, el país latinoamericano será un caso atractivo para los mercados mundiales.

El proceso de Paraguay, sin embargo, no fue fácil ni automático. Requirió varios años hasta que sus finanzas estuvieran ordenadas y prolijas y el gobierno mostrara signos de cambio hacia los protocolos exigidos por los organismos multilaterales de crédito. Pero además, precisará evidencia de transparencia en dos ejes que son fundamentales para quienes componen la deuda: lavado de dinero y lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

El gobierno de Asunción tenía récords en estas materias. Desde que en 2008 ingresó en la “lista gris” del Grupo de Acción Financiera Internacional contra el Lavado de Dinero (GAFI, FATF, por sus siglas en inglés) por un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que su situación se agravó. En ese informe, el organismo reprochaba a Paraguay las “importantes lagunas” respecto a “los riesgos en Lavado de Dinero (LD) y Financiamiento del Terrorismo (FT), tanto en el sector público como en el privado. El país está lejos de alcanzar la mayoría de las recomendaciones de GAFI “.

Pero la evaluación dinámica no terminaba allí. También ponía el foco en el “cuantioso contrabando existente en las fronteras con la Argentina y Brasil (que) facilita el lavado de dinero en Paraguay”. Ese lugar, conocido como la Triple Frontera facilita el “tráfico de estupefacientes, el contrabando y la falsificación de mercaderías”. ¿Qué país podría querer invertir en Paraguay dadas la baja calificación y la situación que allí se experimentaba? Más aún cuando el gobierno no muestra ningún avance en su lucha.

También el Fondo Monetario reprochaba a Paraguay su falta de tenacidad en la lucha contra el terrorismo. En ese sentido, el organismo de crédito hace referencia a las “cantidades de dinero que son enviadas a través del medio oriente tanto a través de transferencias cablegráficas y otros medios informales”. En investigaciones periódicas, información detallada cómo funcionaba la ruta del dinero entre la Triple Frontera (y América Latina en general) y el grupo terrorista Hezbollah, nuestros miembros operan en la región.

Hacia 2008, incluso, Paraguay tampoco contaba con una legislación pertinente que le permitiera sancionar a aquellos que financiaran actividades terroristas. “No tiene disposiciones específicas que específicas congelar fondos de terroristas u otros activos de las personas y entidades jurídicas designadas”.

Estos puntos y la falta de esfuerzos dejan en Paraguay al margen del mundo. Si bien era un país que nunca había tenido una experiencia internacional relevante, la apertura que pretendía el nuevo gobierno que tenía éxito en el depósito del sacerdote Fernando Lugo requería un cambio financiero, pero sobre todo cultural en materia económica.

Al año de estar a cargo del gobierno, el ex presidente Federico Franco detectó el “Plan Estratégico del Estado Paraguayo en su Lucha contra el Lavado de Dinero, el Financiamiento del Terrorismo y la Proliferación de Armas de destrucción Masiva”. Firmado el 11 de junio de 2013, el decreto del Poder Ejecutivo permitirá al país conocer su imagen en el exterior y conseguir que los mercados depositen su atención en ese territorio desconocido para la mayoría del globo.

Para lograr el plan integral, Franco no solo convocó a sus hombres de confianza, todos los ministros y los mejores técnicos que tenían disponibles la nación. También hicimos parte del proyecto al sector privado. Fue así como la Asociación de Bancos del Paraguay, la Asociación de Casas de Cambios, la Asociación Paraguaya de Compañías de Seguros, la Asociación de Entidades Financieras, el Colegio de Contadores de Paraguay, la Cámara Paraguaya de Empresas Inmobiliarias y el Colegio de Escribanos del Paraguay fueron instituciones que contribuyeron desde sus perspectivas a la optimización del plan trazado por el gobierno.

El ambicioso proyecto tuvo el apoyo, además, del Banco Central de Paraguay, la Unidad de Información Financiera de Paraguay (UIF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Monetario Internacional. Entre las misiones que se propuso el plan “interinstitucional”, Asunción busca “afianzar el prestigio e imagen del país ante la comunidad internacional” y “proteger la reputación del sistema financiero y de la economía”.

En el texto se enumeran además de los “esfuerzos” que realizó Paraguay para salir de la “lista gris” impuesta por el GAFI que le impedía la llegada de inversiones genuinas. La reforma en el Código Penal, la llegada de comisiones internacionales de la OEA para fiscalizar los avances en la lucha contra la corrupción, también medidas tendientes a mejorar la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. El trabajo conjunto con oficinas del GAFI y el Fondo fueron clave para acelerar los procesos y dejar atrás la temida “lista gris”. En diciembre de 2012, cuatro años después de haber ingresado, el “Pleno de GAFI removió a Paraguay de ese ranking” por haber cumplido las exigencias “de ese organismo.

Uno de los objetivos que tienen este tipo de regulaciones es atacar el corazón de las bandas delictivas internacionales. Paraguay entendió a la perfección que tuvieron “privado a las organizaciones criminales y terroristas (de su) patrimonio -muchas veces cuantioso- para desarrollar sus actividades y afianzar su poder en territorio nacional, regional o global”.

En la oferta de la colocación de la deuda de millones de dólares a treinta años, el memorándum descriptivo hizo referencia a las innumerables medidas que Paraguay había ejecutado en los últimos años “contra el lavado de dinero destinado a financiar el terrorismo al aprobar una importante legislación y el control de sus sistemas de control y control “.

En tal sentido, el memorándum enumera la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) implementado “regulaciones afectadas por las remesas que no tuvieron que hacer a través de bancos u otras entidades financieras” y exigiendo “información en relación a lo transferido” . Por ejemplo, ejemplifica con casos en que el gobierno sancionó a las empresas que no cumplieron con los recientes requisitos impuestos por la administración. “Como resultado de ello Paraguay no es más sujeto de control por parte del GAFI”, señala el documento presentado por JP Morgan y el Bank of America Merrill Lynch.

Fuente: Infobae